capitulo 4
El lujo y la riqueza se dejaba notar por todos los rincones, aunque siempre resaltaban toques de buen gusto . La doncella me acompañó hacia una larga escalinata de mármol, sostenida sobre dos volutas doradas . Mirar al techo era perderse contemplando frescos primaverales y ángeles esbeltos en sus esquinas . Entré en mi habitación. Hermosas cortinas de terciopelo azul con lazos de raso del mismo color colgaban de sus ventanales. En el centro del dormitorio una enorme cama con dosel invitaba a deshacerla. Su colcha y sus sábanas se combinaban en un vistoso juego de encaje y seda. Observé las mesillas y el resto de los muebles de la habitación , todos nacarados . Sobre la cómoda un juego de tocador de cristal tallado reflejaba el arcoiris descomponiendo los rayos del sol que entrechocaban y daban un tono mágico a la habitación , casi de cuento .
- Era la habitación de tu madre antes de casarse con Arthur. Theodora no
quiso cambiarla, ni siquiera después de
lo que pasó ... - Henrietta había entrado sin hacer ruido , mientras que yo me
ensimismaba contemplando todo aquello que me rodeaba
- Yo no se si debo aceptar todo esto , realmente todo ha sido
tan rápido que , tal vez fuera mejor que continuara en mi piso durante un
tiempo, temo que Francesca y Emma no sean muy felices si yo permanezco aquí
.
- ¿ Pero que estás diciendo ? Tienes tanto derecho como
ellas a estar aquí . Más que Francesca.
Esta es tu casa hija - dijo entonces , dulcificando su voz - Sólo te pido que tengas un poco de
paciencia con todos nosotros , y por supuesto, te pido perdón en nombre de
todos mis parientes por haberte tenido alejada durante todos estos años - Oh ! Henrietta
- No acerté a decir nada más , mi tía me abrazó. Ambas con los ojos anegados en
lágrimas sellamos nuestra amistad .
La comida transcurría con tranquilidad. El menú estaba formado por platos
ligeros, crema de ave , ensalada de cangrejo, pastel de verduras y Mousse de limón . La mesa que
ya tenía un tamaño considerable parecía aumentar de medida por el pequeño
número de comensales que estábamos presentes .
De pronto Francesca me dijo - Que suerte has tenido, pequeña , has llegado a tiempo para la lectura
del testamento de la gran Theodora, ya que se hará mañana , por la noche.
Brindemos por la vieja bruja, tal vez en su delirio se haya acordado de
nosotras - Francesca, te ruego
demuestres más respeto, tanto por la difunta como por Lori ,ella no está aquí como invitada. Es un
miembro más de nuestra familia y a partir de ahora, como tal tendrás que
tratarla. Tu marido se enterará de esto .
Emma se sintió mal como a mi llegada y le pidió a su madre
que la ayudara a retirarse. En toda la comida había dicho una sola palabra ,
pero era evidente que en su interior tramaba algo, tal vez paralelo a las ideas
de su madre.
- Lo siento , Lori, Jasper te lo advirtió esta mañana . Francesca es una
tigresa cuando se trata de dinero . Pobre Emma me temo que la forma de ser de
su madre la ha hecho demasiado daño. Al menos Alex se ha podido liberar de esta
influencia.
Bebí un poco de agua, Francesca
había hablado de un testamento del cual yo no sabía nada, decidí enterarme de
una vez por todas.-Tía ¿ es por el testamento de Theodora por lo que se me ha hecho
venir ?- Bien , realmente no
sabría decirte , mi madre llevó durante toda su vida este tema muy en secreto.
Tan solo Alfred al que hemos designado
como tu abogado, conoce su decisión , y mañana a media tarde , se dará lectura
a la última voluntad de la pobre Theodora. Lo que entonces ocurra será una
sorpresa para todos nosotros , puedes creerlo. En cuanto a tu abogado , si
deseas tener otro , puedes cambiarlo si así lo decides. Nosotros pensamos que
nadie mejor como el señor Devon , únicamente por motivos de amistad. Él ha sido
amigo de la familia desde que éramos jóvenes , muy jóvenes - la nostalgia envolvió
a Henrietta y me dejó con la palabra en la boca.
Salí al jardín ,necesitaba relajarme. Deseé que nada de esto estuviera
pasando , pero era algo inevitable y no podía negarlo . ¿ Cual sería la nueva
sorpresa que el destino me tendría deparada ? Sólo era cuestión de
esperar.
Al día siguiente me desperté sobresaltada , había tenido horribles
pesadillas durante toda la noche. Veía a Francesca a mi alrededor y me sentía
mareada , ahogada, quería despertar pero algo me lo impedía . Oía murmullos,
risas , gritos, voces que me decían que me fuera antes de que fuera demasiado
tarde. Quería huir , pero una mano pálida me sujetaba la mía y una extraña paz
me embargaba. Entonces se quitaba una sortija sencilla, dorada con una
esmeralda central , y me la ponía en mi dedo corazón . Por la mañana aún sentía
el roce del anillo en mi dedo. Era evidente que la presión a la que había estado sometida me estaba
jugando una mala pasada. Decidí relajarme dándome una ducha , disfrutando a
placer de las sales marinas y muchísimo más tranquila me vestí con un traje de
chaqueta de lino blanco .
Telefoneé a Valerie y quedé para
comer con ella -Vaya , no parece que tu nueva vida te siente muy bien , tienes unas
terribles ojeras - Sólo son nervios, no te preocupes por mí -Vale , vale ¿ vas a volver a trabajar ? -Bien , tal y como están las cosas no puedo decirte nada aún
. Hoy dan lectura al testamento de mi abuela
-Me quedé sorprendida de la forma tan natural en que había pronunciado
la palabra - Después ya tomaré una decisión-
Pues bien , señora condesa, vayamos
a comer , nuestras amigas nos esperan - ¡Valerie¡ - grité yo avergonzada.
Pamela y Yasmín me recibieron como si hiciera un siglo que no
nos veíamos. Pensé que tendría que invitarlas a mi casa algún día . Sonreí
pensando en lo locas que se volverían Yasmín y Valerie .
- ¿ Que tal va tu embarazo ? - Creo que va a ser una niña – respondió Pamela
- Peter
hubiera preferido un niño. Te puedo asegurar que ya le había comprado un balón
de reglamento y como no , su primer juego de herramientas - Si necesitas cualquier cosa - dije
mirándola a los ojos - Lo sé , lo sé, gracias querida...
Durante
el resto de la tarde no volvimos a hablar de mi nueva vida. Éramos cuatro
chicas jóvenes con ganas de divertirnos , ni más ni menos. Llegué a mi casa
alrededor de las siete de la tarde. Reconocí el coche de Alfred Devon aparcado
en
el jardín de la mansión . A su lado también había un Lamborghini rojo .
¡Demonios ! Se me había olvidado
por completo la lectura del testamento